26 agosto 2014

EL SAGRADO RÍO ACONCAGUA


LA CUNA DE LA TRANSPARENCIA


El Río Aconcagua nos dio la vida. Las aguas de su cauce se encargaron de sembrarnos el aliento desde los tiempos más remotos. Su transparencia nos enseñó el secreto del fruto y nos hizo amar el color de la primavera y con su sonido nos inculcó la humildad de quien recibe un regalo de lo alto.
Eso fue así desde siempre y los ancestros lo sabían. Toda su existencia la repartían en agradecer a la deidad de las aguas y de las cumbres. La historia de nuestro país siguió esa tradición mientras crecía la patria. Continuó el criollo viviendo al ritmo del río y sus crecidas. La sabiduría que cultivó, fue entonces la de la tierra, cercana sabiduría a la que el pueblo Mapuche y los Pueblos Originarios mantienen viva en su lengua y en su cosmovisión.
El hombre campesino atesoró esa sensibilidad, sobreviviendo en él, esa manera pura de entender la vida. La expresó en su religiosidad en su canto y en sus fiestas. Los bailes chinos son prueba de esa huella y es por eso que la danza de Aconcagua depende del río, porque los vasallos que soplan sus flautas son los hombres de la tierra, son los espíritus antiguos que cambiaron de apariencia, y que nunca dejaron de habitar el valle.
La ciudad y el progreso, nos fueron ocultando de la mirada, el horizonte donde el río, era parte importante de nuestra esencia. Quienes habitamos hoy el valle Sagrado del río Aconcagua vivimos de espalda a quien nos dio la vida, como si hubiésemos olvidado el templo en donde nacimos, como los hijos que reniegan la cuna de su primer día. El hombre de este tiempo, cree que no necesita de sus aguas santas. El hombre de este tiempo, tiene el orgullo puesto al frente de sus actos y no reconoce la importancia de su raíz. Es por eso que ha dejado al río olvidado, ensuciando su cara, derramando en sus afluentes el precio de su ambición.
Y ahora que el mundo clama por destrozar lo que quedó de nuestro Sagrado Río Aconcagua; ahora que las pequeñas conciencias del hombre que vive para su dinero, reclaman su derecho por sobre el primer tiempo, Los Bailes Chinos de Aconcagua cantamos por la recuperación de la ruta hacia nuestra primera cuna de transparencia., rogamos a lo alto por la vida del Río que ha nutrido nuestras existencias, pues somos algunos de los espíritus que aún saben, que su vida NO depende de las Piedras y el Mineral, sino del Río y su Nido de Agua.

24 agosto 2014

CON LA PARTICIPACIÓN DE NUEVOS VASALLOS SE REALIZÓ LA CUARTA JORNADA DE LA PEREGRINACIÓN ANCESTRAL

El proyecto financiado por el Fondo de Desarrollo de la cultura y las Artes, Fondart Regional 2014, contó los Alumnos del Taller realizado en Liceo putaendino, siendo parte de una significativa ceremonia en el sector de Casablanca.


Como una forma de recuperar la ancestral tradición del Baile chino Aconcagüino, la Cofradía de la Escuela El Sauce de Los Andes, ha estado realizando distintas rogativas por todo el valle, buscando destacar el valor de las Cofradías que practican esta danza.
Fue así cómo este sábado más de 120 personas, entre las cuales se contó con cinco Cofradías de Aconcagua, San Victorino, Niño Dios, Aconcagua Salmón y Adoratorio Cerro Mercacha; se reunieron en el sector de Casablanca para celebrar una rogativa y para dar una iniciación a nuevos cófrades.
La ceremonia pudo demostrar el renovado interés de los jóvenes por esta expresión de religiosidad típica del Aconcagua, al ser bautizados como nuevos vasallos, algunos de los representantes del Baile Santa Filomena, cofradía aún en formación y que espera conformarse completamente en su fiesta, el próximo 9 de Noviembre cuando el templo de la Santa tenga su reapertura.
La actividad cobró especial significancia gracias a la participación de los Talleres de Iniciación al Baile Chino del Proyecto Peregrinación Ancestral en el Liceo Manuel Fritis de Putaendo; como también el Taller dependiente de la Municipalidad de Santa María, iniciativas que demostraron en la práctica los avances de los respectivos grupos, en el redescubrimiento de las raíces de la tradición de este antiguo baile.
El proyecto Peregrinación Ancestral, que tendrá su próxima jornada el próximo 6 de Septiembre en la Comuna de Santa María, es financiado por el Fondo de Desarrollo de la Cultura y las Artes, Fondart 2014 y tendrá una jornada final el Sábado 4 de Octubre en el Parque arqueológico Paidahuén de la Comuna de San Esteban.
(Foto 1, Leonardo Lobos)


05 agosto 2014

PEREGRINACIÓN ANCESTRAL DE BAILES CHINOS DE ACONCAGUA CELEBRARÁ ROGATIVA EN PUTAENDO

El Proyecto, financiado por el Fondart Regional 2014, integrará en esta jornada a los estudiantes del liceo de Putaendo

El próximo Sábado 9 de Agosto desde las 14 horas, en el antiguo calvario del sector de Casablanca en el tradicional camino hacia Los Patos, se llevará a cabo una rogativa de Bailes Chinos, que forma parte del proyecto de la Peregrinación por la Revalorización de la Raíz Precolombina, iniciativa financiada por el Fondo de Desarrollo Regional de la Cultura y las Artes Fondart 2014.
Esta jornada será especial ya que se espera integrar al Taller de Baile Chino del Liceo Manuel Marín Frittis, que es parte también del proyecto y que lleva ya algunas sesiones de trabajo en la inducción en el cultivo de esta danza de raíz precolombina.
Como es sabido el Templo en actividad más antiguo de Aconcagua, la Cruz de Los Chacayes, está en peligro de ser inundado por la posible construcción del embalse Puntilla del Viento, es por esto que se dedicará parte de la rogativa a pedir una larga vida a este tesoro patrimonial de todos los aconcagüinos.
El proyecto, adjudicado por la cofradía de Baile Chino Adoratorio Cerro Mercacha de la Escuela el Sauce de Los Andes, ha llevado a los Bailes Chinos, por los principales centros ceremoniales precolombinos de Aconcagua, enalteciendo de esta forma el valor patrimonial de esta práctica ancestral, como también la de los sitios visitados.
Las anteriores jornadas de peregrinación se llevaron a cabo en el mes de Abril en el cerro Patagual de Calle larga, en Mayo en el cerro La Cruz de Catemu y en el pasado mes de Junio en el cerro Mercacha en Los Andes.

Este emblemático proyecto se extenderá hasta el mes de Septiembre y Octubre cuando sean visitados sitios ceremoniales de Santa María y San Esteban, respectivamente, para culminar en la gran Fiesta de Santa Filomena en Noviembre próximo.

18 junio 2014

LA SENDA SE ABRE EN LA CIMA

Este 21 de Junio delegaciones de algunas cofradías de baile chino del valle grande, ascenderán hasta la cima del cerro Mercacha para celebrar la tradicional fiesta ancestral del solsticio. Lo harán, como parte del proyecto de peregrinación por los sitios ceremoniales más emblemáticos de Aconcagua.
El sitio escogido para dicha rogativa, es el Complejo Arquitectónico Cerro Mercacha, espacio sagrado, que además fue utilizado para la observación astronómica, por los antiguos habitantes del valle del Aconcagua y que hace ya cinco años es sitio de esta  festividad. Celebrarán el Weñoytripantu o también llamado Inti Raymi por el mundo andino.
El sagrado cerro ha guardado por siglos, los secretos que permitieron las grandes cosechas del valle. Su posición permite observar el monte Aconcagua en su esplendor y aún más. En los solsticios de invierno y verano el cielo y la cordillera sincronizan sus miradas y cruzan por unos minutos sus huellas primigenias.
Los antiguos aconcagüinos, alcanzaron este elevado conocimiento gracias a su estrecha relación con la naturaleza. Relación basada en la reciprocidad y el respeto por la madre tierra. La celebración de los solsticios en la cima del Mercacha, marcaban así los espacios y el tiempo, en la inmensidad de los bosques vírgenes que en ese entonces cubrían este valle.
Hace ya cinco años la cofradía de Baile Chino Cerro Mercacha, ha retomado esta festividad, buscando reconciliarse con la naturaleza, queriendo también retomar una senda, que jamás perdida, ahora se nos abre en la cima del cerro.





14 mayo 2014

DONDE NACE EL SONIDO DEL VALLE

   
   Quedará escrito que el  3 de Mayo del 2014, cien peregrinos y vasallos chinos subieron sorpresivamente a un pequeño cerro, a colocar y renovar una antigua cruz en ruinas. Se dirá también, que ese día el suelo debería haber estado mojado, pero que el sol no quiso acabar con la sequía, que hace años visita Aconcagua.

 Se recordará que aquella tarde, cantaron a la nueva Cruz don Manuel Arancibia del Baile del Niño Dios de Llay-Llay, Fernando Montenegro, por el Baile San Victorino de Calle del Río, y Mario Martínez, el alférez del Baile dueño de Casa, Adoratorio Cerro Mercacha. En la ceremonia, Montenegro, conocido como Caballito Blanco, cantó además con el Baile de la Piedra Santa de Llay-Llay y Aconcagua Salmón de San Felipe.
  Podremos decir que vinimos de todas direcciones y que se utilizó el mismo sitio en que, hace 600 años, se celebraban rituales andinos. Pero no sólo eso, en este cerro se congregaban, representantes de las comunidades aconcagüinas de los pueblos originarios. En esa pequeña cima, se bebió abundante chicha traída de los rincones del valle, para animar la reunión y para estimular la convivencia y la interacción pacífica en base al baile y de seguro, también al canto ceremonial.
   Es este, el sitio que recuperamos, renovando nuestro aprecio al cerro grande del Aconcagua y al mismo tiempo elevando esa inconfundible Cruz, hicimos nueva alianza con la divinidad.

  
  Se deberá decir finalmente, que los chinos más pequeños, los pertenecientes a la Cofradía más joven, la andina, la hermandad que tiene su altar mayor, en la cima de un cerro, en dónde quizá nunca se había chineado, pero en el sitio exacto en que se representa en los cielos, la alineación de la tierra con el cosmos; esa cofradía, ese 3 de Mayo, con la humildad que ameritaba, entregó a cada Baile Chino Aconcagüino, magníficas flautas confeccionadas con las manos de artesanos dedicados como pocos, a la creación de estas escasas piezas de madera.

    Los artesanos de las Flautas Obsequiadas fueron don Daniel Ponce de El Venado en Quebrada de Alvarado, Rodrigo Yau de Olmué, Sergio Contreras de Valle Hermoso, Rodolfo Medina del Valle del Mapocho y Don Luis Molina de San Felipe. Las flautas vinieron a refrescar los instrumentos de estos antiguos bailes y a renovar la resonancia de Aconcagua. Así, esa tarde, el cerro la Cruz de Catemu, volvió a ser el lugar donde nace el sonido del valle.

27 abril 2014

LA VUELTA A LOS ANCESTROS

   En el marco del proyecto “Peregrinación por la Revalorización de la Raíz Precolombina del Baile Chino del Alto Aconcagua.”, que es financiado por el consejo de la Cultura y las Artes, Fondart Regional 2014, nuestra cofradía ha querido iniciar un senda hacia los ancestros.

Danzarán las Sagradas Cofradías de Aconcagua, por antiquísimos sitios ceremoniales, aquellos que hace siglos fueron el espacio ritual, la vertiente sagrada, de los antiguos habitantes del valle. Sitios poderosos, que esperan para ser reactivados. Sabemos que antes sonaron flautas en sus festejos, sabemos que ese sonido rajado de las catarras flautas, llenaron las quebradas silenciosas del Aconcagua precolombino. Y sabemos también, que sus espíritus han resucitado y que las energías de sus rocas y de sus horizontes han renovado su llamado. Recuperar nuestra tradición y patrimonio mediante este camino introspectivo, nos permitirá como aconcagüinos darnos cuenta de lo que nos identifica y de lo que nos permitió sobrevivir como expresión mestiza.

   Retomar la senda antigua queremos, volviendo a la tierra, y quién mejor que los bailes chinos, para que a través de su danza, hagan el puente necesario, para que se despierte en nuestra sangre lo que tenemos de andinos, lo que tenemos de antiguos habitantes del planeta. Vendrán vasallos de cada hermandad del ancho Aconcagua, compartirán sus experiencias y danzarán en un sólo baile, conformando el Baile Peregrino de Aconcagua. Su soplar de flautas viajará hacia las cumbres despertando las ancestrales esencias, para mover el aire nuevo que refresque las conciencias de los más jóvenes. Están todos invitados, hay flautas para cada uno.

24 diciembre 2013

CINCUENTA PERSONAS CELEBRARON SOLSTICIO DE VERANO EN LA CIMA DEL MERCACHA

La cofradía de baile chino de la escuela el sauce y otros peregrinos, realizaron rogativa en la cima de “La mesa”, para pedir por el agua del valle aconcagüino.

El pasado Sábado 21 de Diciembre un grupo de peregrinos celebró en la cima del cerro “la Mesa” el solsticio de verano. Se trataba de danzantes o vasallos de baile chino de distintas partes del Aconcagua, profesores, antropólogos, arqueofotógrafos, apoderados y una delegación de estudiantes de la escuela El Sauce de Los Andes.
La actividad consistió en el ascenso a los más de 1600 metros que tiene el Mercacha, antiguo adoratorio precolombino, que en su cima deja ver en su arquitectura y arte rupestre, la especial significancia que posee. Ya estando en dicha altura, se llevó a cabo una procesión en honor a Inti y Pachamama, luego la rogativa, se centró en la petición por el agua, nuestro vital elemento, ya que proyectos mineros como el 244 y los ya existentes, ponen y pondrían en peligro la presencia de agua en el valle.
Esta peculiar celebración y rogativa, que está enmarcada en uno de los proyectos que lleva a cabo la cofradía de Baile Chino Adoratorio Cerro Mercacha, fue financiada con fondos del consejo de la cultura con su programa para iniciativas culturales de estudiantes y convocó a más de cincuenta personas, quienes se trasladaron desde distintos puntos del valle y del país.
Especial alegría causó entre los asistentes poder presenciar la puesta del sol, marcada con exactitud con una piedra o altar engalanado con arte rupestre, demostrando así la importancia que posee este sitio arqueológico.
Piedra que marca la caída del sol  justo en el solsticio de verano en el Mercacha.
Foto Yerko Chacón Observatorio Pocuro